Ensoñaciones

by Dickie Randrup

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Let it be

Soy, musicalmente hablando, producto de la maravillosa década del 60. 

Los Beatles, Bee Gees, Credence, The Doors, Elvis Presley, Bert Kaempfert, Paul Anka, Bob Dylan, Joan Baez, Pink Floyd, Queen…  Todos ellos, y algunos más, moldearon mi gusto musical en aquella época. 

Sin embargo, fueron quizás Los Beatles los que me marcaron más profundamente.  Su música, romanticona y pegadiza, marcó para siempre mi adolescencia y juventud.

Entre todos sus temas hay dos que destaco especialmente: Hey Jude y Let it be.

El primero, con su tonada cadenciosa y repetitiva que se prolonga a lo largo de un bucle de más de siete minutos, se ha convertido casi en un himno, a tal punto que Paul McCartney lo eligió para rematar en el Estadio Olímpico de Londres la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de 2012.

Más de 70.000 personas en las tribunas y 4.000 atletas en el campo, cantaron y bailaron dirigidos por Paul, mientras más de 600 millones nos emocionábamos viéndolo por televisión.  Inolvidable.

Let it be, en cambio, parece un tema más en la larga lista de éxitos del conjunto inglés.  Sin embargo, su letra sencilla y directa encierra para mí toda una filosofía de vida que vale la pena analizar.  Let it be significa déjalo ser, déjalo estar.

Paul McCartney ha contado en alguna entrevista que en una época difícil de su vida, cuando la banda atravesaba una serie de problemas y se estaba por disolver, su madre Mary  -fallecida muchos años antes, cuando él solo tenía 14 años-  se le apareció en un sueño y le dijo simplemente “Todo va a estar bien, deja que pase, déjalo ser (Let it be)…”   Paul se despertó, se sentó al piano y compuso el tema al que después terminó de darle forma junto con John Lennon.

Según parece, “Let it be” era una frase que usaban sus padres cuando le aconsejaban que no se amargara por alguna insignificante pelea de niños y le decían simplemente “Let it be”, es decir, que lo pasara por alto, que lo olvidara.

Paul también aclaró que la frase “Mother Mary comes to me”, en el segundo verso de la canción, no aludía a la Virgen María, como algunos creyeron, sino directamente a su madre.

Sin embargo, dejó a los seguidores interpretar la lírica como deseasen: “No tengo problema si las personas quieren usarlo para reforzar su fe. Creo que es genial tener fe de cualquier tipo”.

Let it be…   Esas tres palabras  -“palabras de sabiduría” que Paul rescató de su madre- encierran un mensaje mucho más profundo de lo que parece.  Significan aceptar algo tal como es, sin intentar cambiarlo o interferir en ello.  Invitan a aceptar las opiniones, las acciones y las expectativas de los demás para enfocarnos en nosotros mismos y abrazar una vida de libertad.

Let it be… En solo siete letras, el mensaje nos dice que no podemos controlar los juicios o sentimientos de los demás y nos libera para actuar con autenticidad.  Cuando Paul canta “there will be an answer, let it be” (“habrá una respuesta, déjalo ser”), nos propone que dejemos que tengan sus opiniones, que elijan sus propios caminos así como nosotros elegimos los nuestros.  Que las opiniones de los demás son un reflejo de ellos, no de nosotros.  Nos enseña, en definitiva, a separar nuestra identidad de la percepción externa.

Enfocarnos en nosotros mismos no implica desentendernos de los demás; no es una postura egoísta ya que significa despejar el camino para que los demás hagan lo que sientan; liberarlos para que piensen, digan y hagan como mejor les parezca.  Son libres, como nosotros.  Let it be…

El mensaje transmite una idea de paz, de aceptación y de dejar de intentar controlar una situación.  Permitir que las cosas fluyan y confiar en que todo se resolverá a su tiempo.

Paul McCartney tuvo un sueño.  Le puso música, y en tres palabras de sabiduría nos dejó para siempre un mensaje de optimismo, esperanza y libertad.

Pero también dejó un mandato a cumplir: Let it be… déjalo ser.

Dickie Randrup

Dickie Randrup

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22 respuestas

  1. Simplemente muchas gracias Dickie, lo disfruté y compartí con mis hijos que,aunque pertenecen a otra generación, aprecian y son fans de este maravilloso conjunto

    1. Que bueno, Miguel, compartir a Los Beatles con los jóvenes…
      Ellos comenzaron siendo una banda juvenil, popular; luego se transformaron en un negocio descomunal a nivel mundial, y hoy son un clásico, tanto como Chopin, Beethoven, Bach o Tchaikovsky.
      Y nosotros tuvimos el privilegio de haber vivido toda esa transición.
      Abrazo fuerte! 💪

  2. Muy buenos pensamientos, Dickie. Yo creo que Guica era el más Let it Be de nuestros padres. Dory era un poco más intervencionista, pero Guica era, por sus acciones, el mejor maestro del Let it Be.

    1. Sí, coincido. Es imposible definir al padre en tres palabras, pero si me apurás te digo tres cualidades que lo caracterizaban: SERENIDAD, RECTITUD e INOCENCIA.
      Ponelas en el orden que quieras.
      Gracias por tu aporte, siempre muy valioso.

  3. Me encantó Dickie! Disfruté de todo lo que escribiste; me siento muy identificada. Incluso en los temas que seleccionaste y que incluis como un hermoso bonus track.

  4. Me encantó, Dickie!!!
    Excelente todo lo que generás a partir de esas tres palabras o de esas siete letras como vos lo expresás de manera tan linda.
    El bonus track de la edición en esta nueva entrada me impactó!!!
    Te admiro mucho!!!
    Abrazo grande!!!

    1. Muchas gracias, Alberto…
      El mérito por lo que expresan esas tres palabras, no es mío sino de Paul McCartney quien con su genio fue capaz de convertir un simple consejo materno en una composición maravillosa y un éxito mundial.

      La incorporación de los videos resultó una novedad para mí también.
      No sabía que se podía hacer, se me ocurrió sobre la marcha y resultó sencillo.
      Gracias por tu devolución.
      Abrazo grande para vos también.

      PD: La admiración es mutua…

  5. Dickie, me encantó tu propuesta.
    Primero que nos has hecho escuchar (por infinita vez, aunque no la última) dos bellísimos temas que guardamos todos bien adentro.
    El rescate del mensaje de Let it be me viene muy bien porque aunque todos sabíamos esto de «déjalo ser», seguramente no habíamos sido conscientes de que pudiera ser una actitud, una forma de entender la diversidad de nuestro entorno.
    No para ser indiferentes sino más comprensivos, tal vez.
    .
    Y trae también un cacho de optimismo: habrá una respuesta, hay un mañana..

    Gracias Dickie por este envío y también ….un poquito para Paul, que en unos minutos se sentó al piano y nos dejó a millones cantando una melodía que nos hermana.
    👋

    1. Gracias, Willie, hermano querido, por tu devolución.
      Siempre sos capaz de dar una vuelta más a las cosas y exprimirlas para que veamos que se puede sacar más jugo.
      Tus aportes siempre suman, enriquecen el texto orginal.
      Abrazo fuerte!

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