
El Ruso
Para los hinchas del fútbol, el club es como la madre: el nuestro es el mejor del mundo. ¿Por qué? Porque es el nuestro, simplemente.

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Con Ramón recorrimos juntos gran parte de nuestras vidas. El trayecto se inició a principios de los 50 cuando él vivía en la esquina de

A Juan Carlos Di Lucca, quien -con su insistencia y bajo amenaza- me introdujo en el marvilloso universo del rugby, deporte que practiqué con pasión,

I: Del barco que viene de lejos y un río color de león. De los sueños, las esperanzas, los temores y la fuerza de

La magia no existe -dijo el matemático- es solo ignorancia de las causas. El poeta sonrió. Y le mostró una flor. El mago del momento

Al piloto aquel… A medida que avanzamos por la vida cambiamos imperceptiblemente la orientación de nuestras antenas. Al principio, cuando somos jóvenes, toda la atención

A Guica, que sigue estando. En 1980, cuando ya no podía jugar más al fútbol ni al rugby, recalé en el tenis. Con 20 años

Una historia de amor y misterio A todos los primos Sbarra. Fantástica y esencial banda en la que crecimos. Y en la que seguimos haciéndolo.

A Carlos, Miguel y el Tano, que me dejaron solo aquel día. Se terminaba el año. Mis compañeros, que eran todos del interior, ya habían