A mi amigo Alberto Pérez Núñez, con quien hemos intercambiado algunas reflexiones al respecto.
LA DUDA vs. LA CERTIDUMBRE. Qué tema, ¿no?
Personalmente reniego (y desconfío) de las certezas; me siento mucho más cómodo, en cambio, con la duda y la incertidumbre.
Creo que la certeza es una especie de cautiverio. Si es esto, no puede ser lo otro. Si es negro, no puede ser blanco; si es bueno, no puede ser malo. La certeza sofoca el disenso y, por lo tanto, anula la posibilidad de descubrir nuevas alternativas.
La duda, por su parte, es más estimulante, más provocadora, más sugerente.
Siempre y cuando podamos convivir con ella, claro.

Tendemos a creer que estamos obligados a tener opinión definida y clara acerca de todo lo que nos rodea porque nos sentimos más seguros aferrados a alguna certeza que oscilando sobre los vaivenes de nuestras dudas.
Sin embargo, la VERDAD -así con mayúsculas- es una ilusión, una quimera. La perseguimos con obstinación y ahínco que nos impulsan a avanzar hacia su descubrimiento, pero olvidamos que lo que hoy es, ayer nomás era un disparate. Y mañana estará nuevamente cuestionado. La realidad es más caprichosa, más tenaz y más imaginativa que la mayoría de nuestros sueños.
Tomar conciencia de todo lo que ignoramos y reconocer que vivimos a ciegas respecto a infinidad de cuestiones de nuestra vida y del mundo que nos rodea quizás sea un acto de humildad y sinceramiento que todos deberíamos asumir. Y habituarnos a convivir con la indefinición, con la incertidumbre y con la ambigüedad. Saber es saber que no sabemos.
La duda tiene mala prensa ya que se suele desconfiar de la persona dubitativa. Sin embargo, una persona que duda es alguien que piensa, que explora, que busca un camino. En cambio, quien reposa en la comodidad de la certeza ya dejó de hacerlo. Cree. Y está cómodo allí, anclado a su convicción.
La indecisión obliga a considerar todas las alternativas, a escuchar todas las campanas, hasta las más disonantes. Me gusta cuando la duda y la curiosidad empujan más que el retraimiento o el temor, y nos inducen a tomar riesgos y a aceptar el desafío de cuestionar la certeza.
El llamado pecado original -Adán y Eva comiendo el fruto vedado del árbol de la ciencia- es el primer paso del hombre hacia la libertad (Erich Fromm, El miedo a la libertad). Ellos cuestionaron lo establecido, rompieron la prohibición, y con su desobediencia al comer del árbol del conocimiento abrieron los ojos y accedieron a la libertad. Su libertad.

Porque la clave de la libertad es la opción. Y no se puede tener libertad sin ambigüedad. Cuantas más opciones logremos tener sobre la mesa, mayor libertad vamos a tener.
Es cabalgando sobre las dudas y no apoltronada en las certezas, que la humanidad avanza.
Así que a mí que me pongan en el equipo de los dubitativos.
Y anticipo desde ya que para jugar con la misma camiseta tengo a varias mentes lúcidas que en algún momento han dicho:
- «La duda es una (otra) máscara de la inteligencia.» [Julio Chiappini, jurista]
- «Se habla demasiado de la belleza de la certidumbre. Parece que se ignora la belleza más sutil de la duda. Creer es harto monótono. La duda es profundamente apasionante. Estar alerta: he ahí la vida. Yacer en la tranquilidad: he ahí la muerte». [Oscar Wilde]
- «Me queda de algún modo, el amor… y me queda sobre todo la duda, que es tan preciosa, ¿no? Es el don más precioso.» [J.L.Borges]
- «La inteligencia de un individuo se mide por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar.» [Immanuel Kant]
- «Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes, llenos de dudas.» [Bertrand Russell]
- «Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.» [René Descartes]

10 respuestas
Gracias Dickie!!!!!
Tu ensoñación y su dedicatoria, que me enorgullece, me llegan a horas nomás de enfrentarme a mi último examen.
Trataré de memorizar algo del texto y de las citas, quizás me sirvan de justificación o alternativa ante una laguna o un océano, jajajajja
Es obvio que coincidimos absolutamente y solo me nace agregarte que, a lo que tan lúcidamente ha expresado Chiappini podría agregársele, como otra máscara de la inteligencia, el humor.
Inmenso abrazo!!!!!
Gracias, Alberto querido…
Valoro muchísimo que a horas de tu gran momento distrajeras unos minutos para leer y comentar.
Desde ya, te deseo toda la suerte.
Ya tendremos oportunidad de charlar in extenso.
Abrazo grande.
PD: Obviamente, el humor es también una máscara de la inteligencia.
Me encanto, Dickie! A pesar de no ser un texto de ficcion… Me hizo pensar y coincidir con tu postura! Beso Mona
Gracias, Mona. Es un tema muy opinable, por supuesto. La idea -para mí- es que sirva como disparador para reflexionar y, eventualmente, debatir.
Todas las posturas son respetables, desde ya.
Cariño grande.
…aunque dudo un poco! Jaja
¡Biennnn…! Eso es bueno Mona…
Muchas gracias por tus siempre interesantes aportes.
Estoy dudando si es Muy Bueno o Excelente !
Jajaja… ¡gracias!
Mientras más puedas convivir con la duda, mucho mejor.
La certeza es un pajaro en una jaula.
La duda es el pájaro volando.
Un abrazo, Dickie
GENIAL… De haberlo sabido antes lo incluía en el texto.
Gracias por el aporte, valiosísimo..
Abrazo.