Ensoñaciones

by Dickie Randrup

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El día que fuimos Newell’s…

Por Jorge Sbarra, invitado especial.

Corría el año 1961.  Teníamos 15/16 años y cursábamos el tercer año en la Escuela Industrial de La Plata.  El fútbol era nuestra pasión, ocupaba gran parte de nuestros pensamientos y también -todavía- de nuestros sueños.

Uno de nuestros compañeros, el alemán Dalljo, vecino de Bernal pero hincha fanático de Quilmes, apareció un día con la invitación para algunos de nosotros a formar parte de un equipo de fútbol para jugar en el preliminar de un partido oficial de su club ya que los visitantes no presentaban equipo de Reserva (suponemos que por razones económicas, cuándo no…)

La cosa era así: se jugaba la penúltima fecha del torneo de ascenso (Primera B) y Quilmes recibía a Newell’s Old Boys de Rosario en su vieja cancha de madera, en Guido y Sarmiento de esa ciudad.  Ambos peleaban por el campeonato y aunque a la postre Newell’s sería el campeón, quien finalmente ascendería a Primera A sería el Quilmes Athletic Club, ya que los rosarinos fueron sancionados con una quita de diez puntos al descubrirse un caso de incentivación.

EL GRAN BENEFICIADO. Quilmes se quedó con el título y con el ascenso a Primera. Arriba: Aguirre, Giamello, J. García, Brescia, Levi, Villalba y Nemiña. Abajo: Coraglio, Carreño, Rivero, Bracamonte y Porporatto.
CAMPEON SIN CORONA. El equipo de Newell’s que dio la vuelta olímpica y después no pudo ascender: Gironacci, Amaya, Ambrosich, Solari, Di Santo, Diogo, Eduardo, Zucca, Ponce, Conceicao y Belangero.

Pero vayamos a lo nuestro.  La posibilidad de jugar el encuentro preliminar de un partido de fútbol profesional, en una cancha reglamentaria y con público, era una oportunidad única, imposible de despreciar.  Así que, entusiasmadísimos con la idea, no preguntamos mucho y aceptamos la invitación.   

Y allá  fuimos, con Mandy Luchini de arquero, Rubén Blanco marcando una punta, yo marcando la otra, y Dickie de centrodelantero.  Al resto del equipo lo conocimos en el vestuario.

Se enfrentaban los dos candidatos al título así que dos horas antes del partido la cancha estaba repleta de bote a bote y, por supuesto, la efervescencia de la hinchada local era total.

Entre los recuerdos de aquel día me quedó la nube impresionante de papelitos que no dejaba ver las tribunas del estadio cuando entró el equipo local: eran en realidad etiquetas de las botellas de cerveza, cedidos por la empresa quilmeña.

Y, apelando únicamente a mi memoria, aquí va la formación titular de Quilmes en aquella temporada: Levi, Brescia y Doval; Villalba, Nemiña y Aguirre; Coraglio, Ramírez, Del Moro, Bracamonte (que había jugado en Estudiantes) y Porporato.

Por su parte, en Newell’s jugaba de titular ‘el Indio’ Jorge Solari, tío de ‘el Indiecito’ Santiago Solari y de la modelo Liz Solari. ‘El Indio’ estuvo con nosotros en el vestuario, y creía que también éramos de Rosario.

—Muchachos, acá les dejo las camisetas… —nos dijo un dirigente quilmeño cuando nos estábamos cambiando; cerró la puerta del vestuario y se fue. Abrimos la bolsa de lona y descubrimos que las camisetas eran… ¡ROJAS y NEGRAS… idénticas a la de Newell’s!

Demasiado tarde comprendimos la treta: nos invitaron a jugar el preliminar y nos vistieron con camisetas de Newell’s para simular un partido oficial de Reserva (enfrente teníamos a los suplentes de Quilmes) y mantener a sus hinchas enfervorizados hasta la hora del partido principal…

No sólo nos comimos cuatro goles y un baile descomunal sino que además tuvimos que soportar durante todo el partido el griterío, los insultos, los escupitajos y hasta algún proyectil de los hinchas cerveceros que, por supuesto, creían que nosotros éramos rosarinos.

Nota: El texto original de este recuerdo  -aquí levemente editado-  fue escrito por Jorge Sbarra para nuestro blog familiar, en marzo de 2010.

Gracias especiales, querido primo, por tu aporte a mi página.

Dickie Randrup

Dickie Randrup

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6 respuestas

  1. Qué historia Dickie!!!!
    No cualquiera puede contar que protagonizó un partido así y con ese escenario. Como para seguir alimentando las fantasías por unos cuantos años.
    Abrazo grande!!!

  2. Newell’s le ganó a Quilmes pero en cancha del primero …3 a 0 ganó la Lepra….los cerveceros llevaron a Rosario una hinchada impresionante con recepcion al equipo con nube de etiquetas de cerveza…

  3. Excelente! Tanto el relato como el hecho, imagino lo que deben haber disfrutado la previa, y el recuerdo posterior. El durante quizá no fue el esperado, pero jugar en una cancha profesional no es poco seguro.

    1. Así fue, Sebas… Creo que lo hemos disfrutado mucho más con el correr de los años porque en el momento no imaginamos la trascendencia que luego tendría para nosotros. Éramos adolescentes y a esa edad uno se siente poderoso y todavía cree que podrá todo en la vida.
      Jugamos contra el plantel que sería campeón del ascenso ese año y lo hicimos con naturalidad y alegría.
      Con el tiempo descubrimos que fue toda una aventura.
      Gracias por tu comentario. Abrazo!

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