«¿Unos minutos? Algunas personas viven toda una vida en un minuto.» [Al Pacino en “Perfume de mujer”, film]
Es mi último día en Miami. Llueve. Decido enfilar hacia el downtown y tomo la Mac Arthur Causeway, ese fantástico puente de cuatro carriles por mano que une South Beach con Miami, pasando junto al puerto.
De pronto se yergue a mi izquierda una impresionante mole de 8, 10 o 12 pisos: es un enorme crucero de lujo, atracado al costado de la autopista. Desde el auto veo las cabecitas de los pasajeros que, protegiéndose de la lluvia, miran hacia abajo. Distingo a una pareja que está de pie, junto a un enorme bote salvavidas.
Ella, una morocha de pelo largo, muy atractiva, con anteojos de sol, blusa negra y mini short blanco del que asoma un par de piernas bronceadas, larguísimas… Él, bastante mayor, como suele suceder en estos casos, con un gran sombrero de paja y una filmadora en la mano.
¿Habrán llegado recién y están esperando para desembarcar? ¿Estarán por partir hacia el Caribe o hacia algún puerto exótico? ¡Quién lo sabe!
Mientras el hombre apunta su filmadora hacia el horizonte yo vuelvo a la morocha, que ahora mira a los autos que circulan por el puente, con los anteojos de sol en una mano mientras con la otra se arregla el pelo. De pronto se queda inmóvil y me invade la sensación de que me está observando. ¿Puede ser?
Ya estamos bastante cerca uno de otro y ahora sí, nos vemos claramente. Por un momento nuestras miradas se cruzan, nos conectan y entre las nubes de plomo estalla un relámpago.
Sin embargo, es solo eso: un relámpago; un brevísimo y efímero instante, que ya se esfumó. Los mundos que habitamos son totalmente diferentes.
4 respuestas
Te conectas con una mujer con dueño, por un instante. La conexión es evanescente. No estas seguro si existió, pero ese momento no tiene precio.
Los sueños que nuestra mente produjo, ¿no existieron?
Las fantasías que genera nuestra imaginación -o nuestra insensatez-, ¿no cuentan como vivencias?
Abrazo.
PD: ¿Dueño?
Apaaaa, te la creíste!! Y eso alcanza para que cuente como experiencia (vivida; soñada… qué cambia?)
Pd: dijo dueñoooooo???? A mi esa palabra me remite al Banco Hipotecario!! Jaja.
Un relámpago nomás… pero luminoso.
Tal cual. Lo de «dueño» suena muy feo.