
Sueños y desvaríos
Arena
A Maxo, discípulo y maestro a la vez. Camino a ciegas. Me han puesto una capucha en la cabeza y estoy descalzo. Escucho voces lejanas

A Maxo, discípulo y maestro a la vez. Camino a ciegas. Me han puesto una capucha en la cabeza y estoy descalzo. Escucho voces lejanas

A Franco Di Lucca, a quien hice hombre con un guadañazo criminal en la playa de Aguas Verdes, allá por 1990. Cuando éramos chicos nuestros

A Roberto Sbarra, maestro de la vida. La historia que voy a referir es verídica. Sucedió en Montevideo, más precisamente en Ciudad Vieja, el antiguo

A Mads y Bertha, que iniciaron el camino. Éramos chicos. Yo tendría unos siete años. Había en casa unos cuadros dinamarqueses traídos por mis abuelos